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A la hora de acometer la restauración de un edificio declarado como patrimonio histórico o cultural hay que cumplir con la normativa específica que marca la actuación en este tipo de construcciones. Restaurar no es sólo rehabilitar, sino también cuidar, mimar y respetar algo tan fundamental como es la propia Historia.

Preservar nuestro patrimonio es un deber tanto de las instituciones como de los ciudadanos. Aunque bien es cierto que son las primeras las que por ley han de regular los trabajos de rehabilitación. La preservación de edificios históricos, ya sean culturales, institucionales o religiosos, es proteger y defender lo que somos, nuestras raíces, nuestra cultura. Realizar una restauración es enriquecedor no sólo para nosotros, sino también para el compromiso que tenemos con las generaciones que nos sucederán.

Patrimonio histórico

El territorio histórico de Gipuzkoa tiene tras de sí cientos de años de historia a lo largo de los cuales se ha ido construyendo su idiosincrasia, también con edificios y construcciones emblemáticas. Iglesias, catedrales, basílicas, ermitas, cascos históricos, palacios, casas torre, frontones, fábricas, teatros, cines, viviendas urbanas, casinos… Todos ellos representan un patrimonio cultural que hay que cuidar y proteger.

El Estado y las diferentes administraciones son las que velan por la conservación del patrimonio ya sea de titularidad pública o privada. La propia Constitución Española, en su Artículo 46, garantiza la conservación del Patrimonio Histórico. Asimismo se han desarrollado otras normas como la Ley de Patrimonio Histórico Español y la Ley de Protección y Conservación del Patrimonio Histórico Español.

Ley de Patrimonio para el País Vasco aprobada recientemente

En este sentido, Gipuzkoa, además, se rige también por la reciente ley que se ha aprobado precisamente el pasado mes de mayo y que deroga la que hasta ahora estaba en vigor (que era la Ley de Patrimonio Cultural Vasco 7/90). La Comunidad Autónoma Vasca, y por ende, el territorio guipuzcoano, fue en ese año 1990 una de las regiones pioneras en crear un ordenamiento jurídico que garantizase la defensa, enriquecimiento, difusión y fomento de su patrimonio.

La nueva Ley de Patrimonio Cultural Vasco 6/2019 contempla precisamente una nueva gestión de la conservación y protección del patrimonio, con el fin de garantizar su conocimiento y disfrute a generaciones presentes y futuras. En cumplimiento de esta Ley, todas las intervenciones que se hagan en edificios declarados de bien cultural, deben ser autorizados por la Diputación Foral de Gipuzkoa, y quien haga caso omiso o no cumpla dicha legislación tendrá que hacer frente a multas, que van desde los 100.000 euros para infracciones leves, hasta el millón de euros para las infracciones muy graves.

Elegir una empresa de conservación de patrimonio con total garantía

La elección adecuada de una empresa de restauración y conservación del patrimonio es fundamental a la hora de abordar con todas las garantías una obra de esta índole y avalar el cumplimiento de la legislación. En Gurtek contamos con la categoría K7, que es la certificación que otorga el Ministerio de Hacienda para la acreditación como empresa especialista para el trabajo en obras y restauración de patrimonio catalogado.

Patrimonio histórico o cultural

Tenemos una amplia experiencia en este tipo de rehabilitaciones, avalada por unos equipos de restauración especializados en un tratamiento tan exquisito como el que se ha de tener en la restauración de este tipo de edificios. Gurtek ha participado en Donostia-San Sebastián en la restauración de la Basílica de Santa María, el Museo de San Telmo, el Banco de España, el puerto, los edificios Bretxa y Pescadería; y en Hondarribia, en la del propio Parador. Nuestra intervención en todos ellos ha sido catalogada de gran éxito por parte de instituciones y de personas especializadas en la conservación y mantenimiento del patrimonio.

Por lo tanto, hay que contar con una empresa de confianza para acometer cualquier restauración de patrimonio. Una entidad que garantice que las intervenciones que se van a realizar sobre estos edificios van a contribuir a su mantenimiento y conservación, sin que ello suponga en absoluto alguna merma de su gran valor artístico y cultural.