05
Dic
Rehabilitación y reforma para aislar tu casa

La rehabilitación de una vivienda es siempre una inversión segura. Aprovecha cualquier reforma para aislar tu hogar porque no sólo ahorrarás notablemente en tu factura de la luz o el gas, sino también conseguirás una casa más saludable, libre del frío y de la humedad.

Según datos del organismo público IDAE (Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía), una rehabilitación con un buen diseño bioclimático puede conseguir ahorros de hasta el 70% en la climatización e iluminación del hogar.

Cada vivienda de la Comunidad Autónoma Vasca emite, aproximadamente, 14 kilos diarios de CO2 a la atmósfera, lo que equivale a 5 toneladas al año. En Donostia y el País Vasco gastamos de media unos 700 euros anuales en la factura de la luz o del gas. Las calefacciones y los aparatos de aire acondicionado suponen dos tercios del consumo total de energía de un edificio, es decir más del 40%. Un pago que se puede reducir considerablemente con una vivienda bien aislada.

Rehabilitar térmicamente un edificio no es ni complicado ni tiene un coste económico elevado y, desde luego, los beneficios del aislamiento térmico compensan con creces todos los pequeños inconvenientes que puede acarrear el acometer una obra en una vivienda. Una casa o un edificio se aísla incorporando materiales aislantes en sus muros exteriores, cubiertas, suelos, tabiques y huecos.

Claves para mejorar el aislamiento de tu hogar

Para conseguir una mayor eficiencia energética y un  menor gasto en la factura del hogar, puedes optar por seguir una serie de consejos a la hora de rehabilitar tu vivienda:

  • Coloca ventanas de doble o triple acristalamiento para conseguir aislar tanto la temperatura como los ruidos, con rotura de puente térmico y con posibilidad de que sean batientes. Las ventanas pueden causar la pérdida de hasta un 30% de la energía del hogar.
  • Las cajas de las persianas y de sus correas también deben aislarse porque son un coladero de corrientes.
  • Es necesario que aísles también los techos, suelos y paredes con materiales de calidad y eficientes. Los muros pueden causar un 25% de los escapes de aire y por el suelo se escapa el 3% de la energía del hogar.
  • Elige pinturas aislantes naturales que no sean tóxicas y que sean sostenibles con el medio ambiente.
  • Si la puerta de entrada de tu casa tiene fugas de aire, cámbiala por otra puerta estanca.
  • El aire acondicionado, los radiadores, las estufas y la calefacción son los aparatos que más energía consumen. Elige aparatos de alta eficiencia energética. Lo ideal sería tener una caldera de condensación (cuesta entre 1.500 y 2.000 euros) y un buen termostato (no cuesta más de 200 euros) para regular la temperatura. Recuerda que una casa se debe mantenerse entre 20 y 22 grados centígrados. Nunca más de 25ºC, con cada grado de más que sobrepase este intervalo, estarás aumentando considerablemente tu factura energética.
Rehabilitación de viviendas

Si vendes o alquilas necesitas el certificado energético

Ya lo hemos comentado en artículos anteriores: desde el año 2013 para vender o alquilar una vivienda o un local es necesario tener el Certificado de Eficiencia Energética. Este certificado, que hay que renovarlo cada 10 años, evalúa la eficiencia energética del edificio calificándolo con una letra que varía desde la A, para los edificios más eficientes, hasta la G, para los menos. Y, además, debe incluir recomendaciones para la mejora de la eficiencia energética del mismo. No tener este certificado acarrea multas que van desde los 300 euros, la más leve, hasta los 6.000 euros si la multa es de carácter grave.

Por otra parte, la entrada en vigor del Real Decreto 314/2006, por el que se aprueba el Código técnico de la Edificación (CTE) pretende, entre otras cosas, reducir el consumo energético de los edificios mediante una legislación más exigente.